Ya no queda nada para el fin de año y, seguramente, muchos están deseando que empiece este año 2012 mientras que otros, no lo querrán para nada, por muchas cosas: por miedo a los años pares, por si será verdad eso de que se va a acabar el mundo... Pero la verdad es que, sea este el último o no, sea impar o par, empieza un año nuevo con 366 días para volver a reír, llorar, soñar y todas esas cosas que hacemos los seres humanos y, probablemente, cada año que pase será mucho mejor que el anterior.
A mi sinceramente, me da igual que empiece un año nuevo porque lo que me importa es el día a día, la verdad es que este año no ha sido de los mejores, pero, en mi opinión, esa costumbre que tenemos de decir que el año que viene será mejor es un poco absurda ya que si realmente queremos ser felices no hay que mirar tan lejos, solo hace falta mirar al presente y si hoy no ha sido un buen día, pues mañana lo será.
Por ello, lo que hay que decir no es "el año que viene será mejor" sino, "MAÑANA SERÁ MEJOR".