viernes, 18 de octubre de 2013

perdición

La luz de aquellos días era tan grande, 
                que llenaba su corazón de alegría.
La alegría de aquellos días era tan grande, 
                que llenaba su vida de paz.
La paz de aquellos días era tan grande, 
                que pensaba que nunca se iba a acabar.

Pero como los segundos, minutos, horas y días se acaban, 
                 todo aquello también se acabó.
Oscuridad, tristeza e intranquilidad,
                 oscuridad, tristeza e intranquilidad,
y lluvia, que nunca puede faltar.

Si al menos hubiese podido gritar, gritar y ser oído,
                pero era imposible, 
la esperanza, lo único que le quedaba por aquel entonces,
               se fue extinguiendo día a día
hasta llegar a su final.

jueves, 17 de octubre de 2013

¿Cómo te sentías cuando cantabas?
Supongo que creías que volabas,
ahora algo te han quitado,
tu voz se ha apagado.

¡Canta!, ¡canta!
¿acaso no me oyes?