domingo, 18 de marzo de 2012

Decisiones.

Difíciles, fáciles, correctas, incorrectas…

Si, no, no, si. Decisiones que duelen. Decisiones que te pueden llevar a lo más alto o a lo más bajo, según lo que elijas… O decisiones que sea cual sea la posibilidad que elijas duelen. Sea cual sea la decisión que vayamos a tomar, recurrimos a los demás buscando esperanza, aprobación, solución o simplemente la seguridad de que estamos tomando la decisión correcta. Pero nadie te puede decir cuál es la decisión correcta, porque la decisión correcta es la que tú elijas, la que decidirá si quiere cambiarte la vida a mejor o a peor.

Y ahora busco la solución correcta a la decisión que tengo que tomar, que, en realidad, tomé hace tiempo pero nunca llevé a cabo supongo que por miedo a olvidar, a perder lo que había costado tanto tiempo conseguir, aunque no se si se consiguió de verdad.