Hoy en día vivimos en un mundo donde solo buscamos la perfección, nos volvemos como máquinas individualistas que quieren ser los mejores y tener lo mejor, olvidándonos de que lo perfecto, lo que nos hace humanos, es lo imperfecto, como por ejemplo, una caída, una simple caída, pero eso sí, siempre con estilo, ¡para que no se diga!
Sin embargo, esa no es la perfección que buscamos y nos volvemos locos intentando buscar la casa perfecta, el cuerpo perfecto y la familia perfecta. Dejando atrás los pequeños detalles de la vida que nos hacen tan felices.
Un día, a principios de otoño, volvía a mi casa y de repente vino una ráfaga de viento, miré al frente y vi como se caían las hojas de los árboles que estaban a mi alrededor, nunca he visto nada igual o, quizá simplemente, nunca me había fijado. Puede que parezca una tontería pero fue un momento mágico e increiblemente perfecto, quien haya tenido la oportunidad de contemplarlo me comprenderá.
Lo que quiero decir con esto es que la vida es muy corta como para detenernos en tonterías, somos imperfectos por naturaleza, y eso no lo vamos a poder cambiar. No obstante podemos llegar a vivir momentos inolvidables si nos empezamos a fijar en aquellas cosas que no son tan materialistas, esto es, una sonrisa, un abrazo, una lágrima o el vuelo de una paloma, es decir, en los pequeños detalles del mundo.
Genial :)
ResponderEliminarCreo, como tú has dejado bien claro, que lo que caracteriza al ser humano es la imperfección.
ResponderEliminarNo voy a negar que muchas veces dicha imperfección me consterne y me frustre...hasta el punto en el que uno se acaba preguntando qué demonios hacemos en este mundo, si, como dijo Juan Ramón Jiménez:
"¿No seremos los hombres
"una enfermedad
"de la tierra desnuda y viva
"que ella se sacude
"con terremotos, vientos, fuegos,
"tormentas?".
Sin embargo, como ya he mencionado al principio, esa imperfección que a veces nos puede poner de los nervios, es la que en fondo nos hace felices (o, al menos, debería).
¿Para qué ser todos iguales, verdad?
¿Por qué no valorar lo diferente, lo imperfecto?
No sé dónde leí, no me acuerdo, que el ser humano está acostumbrado a ver juegos entre opuestos: día/noche; luz/oscuridad; amor/odio; belleza/fealdad etc. Lo cual me llevó a pensar que quizá lo único que trata de hacer el ser humano (aunque se dé cuenta de que es imposible y de que por ello deja a mucha gente de lado) es intentar encontrar lo opuesto a la imperfección, que es la que nos caracteriza. ¿Por qué si podemos ser, durante nuestra vida, buenos y malos; feos y guapos; divertidos y aburridos...no podemos llegar a ser perfectos?
No sé la respuesta, sólo sé que ese esfuerzo que el hombre lleva a cabo es inútil, porque mira los poemas, por ejemplo: alteran en su mayoría las normas gramaticales, sintácticas, fonológicas...Y llegan a ser perfectos.
Mi niña de los abrazos :) jaja
ResponderEliminarYa tienes una seguidora más!
Me encanta el texto aunque he de decir que no me identifico para nada con el porque yo no busco la perfección. Lo perfecto no existe y para mi los pequeños detalles son los más importantes :)
Un besote